Muchas personas creen que una garantía mecánica cubre absolutamente todo lo que le pase al coche. Sin embargo, esto es un mito. Las coberturas dependen siempre del tipo de póliza y del proveedor.
Lo que normalmente sí cubre:
- Averías internas del motor
- Fallos en la caja de cambios
- Sistema de transmisión
- Fallos eléctricos importantes
- Sistema de refrigeración
Lo que normalmente NO cubre:
- Mantenimiento habitual (aceite, filtros, frenos)
- Daños por mal uso
- Piezas de desgaste (neumáticos, pastillas de freno, embrague, etc.)
Entender estas diferencias evita frustraciones y ayuda a elegir la garantía más adecuada.
